Grupo 0-1 año


Hora de entrada. Momento en el que recibimos al niño con palabras cariñosas para que se quede tranquilo y se vaya adaptando al ambiente de la Escuela.

Hora de actividades individuales de estimulación. Estimulación vestibular, vibratoria y somática con actividades de balanceo, percepción de sonidos, masajes…

Hora de la alimentación. Es un momento muy especial de comunicación con el bebé, en el que nacen las bases del desarrollo del lenguaje, de la socialización y de la afectividad.

Hora del sueño. Hay que descansar para conseguir un buen desarrollo físico y psíquico. ¡A dormir! Conocemos el horario de cada bebé, para adaptarnos a él y respetarlo, sobre todo en este primer año de vida.

Hora de las actividades manipulativas y de movimiento. ¡A explorar y a ejercitar los músculos!

Hora de las actividades colectivas. Desarrollamos el Programa de Estimulación de la Inteligencia. Si la inteligencia es la capacidad de aprender, entonces ¡los bebés nacen genios!

Hora de la higiene. Aprovechamos ese tiempo para el intercambio de gestos, caricias, sonrisas, para cantarle… Es una ocasión ideal para fomentar el desarrollo del lenguaje y de la motricidad en general.

Hora del recreo. Es conveniente que los niños tomen un rato el aire y el sol. Por ello, cuando el tiempo lo permite, salimos al césped y adecuamos un espacio del mismo para los bebés. Allí realizamos actividades de movimiento y comienzan a descubrir la naturaleza.

Hora de salida. Comentamos cómo ha transcurrido el día y si ha ocurrido algo destacable en la jornada. A los más pequeños que permanecen en el centro toda la jornada les entregamos un parte diario sobre el estado general del niño, alimentación, siestas, deposiciones…


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Hora de entrada. Momento en el que recibimos al niño con palabras cariñosas para que se quede tranquilo y se vaya adaptando al ambiente de la Escuela.

Hora de actividades individuales de estimulación. Estimulación vestibular, vibratoria y somática con actividades de balanceo, percepción de sonidos, masajes…

Hora de la alimentación. Es un momento muy especial de comunicación con el bebé, en el que nacen las bases del desarrollo del lenguaje, de la socialización y de la afectividad.

Hora del sueño. Hay que descansar para conseguir un buen desarrollo físico y psíquico. ¡A dormir! Conocemos el horario de cada bebé, para adaptarnos a él y respetarlo, sobre todo en este primer año de vida.

Hora de las actividades manipulativas y de movimiento. ¡A explorar y a ejercitar los músculos!

Hora de las actividades colectivas. Desarrollamos el Programa de Estimulación de la Inteligencia. Si la inteligencia es la capacidad de aprender, entonces ¡los bebés nacen genios!

Hora de la higiene. Aprovechamos ese tiempo para el intercambio de gestos, caricias, sonrisas, para cantarle… Es una ocasión ideal para fomentar el desarrollo del lenguaje y de la motricidad en general.

Hora del recreo. Es conveniente que los niños tomen un rato el aire y el sol. Por ello, cuando el tiempo lo permite, salimos al césped y adecuamos un espacio del mismo para los bebés. Allí realizamos actividades de movimiento y comienzan a descubrir la naturaleza.

Hora de salida. Comentamos cómo ha transcurrido el día y si ha ocurrido algo destacable en la jornada. A los más pequeños que permanecen en el centro toda la jornada les entregamos un parte diario sobre el estado general del niño, alimentación, siestas, deposiciones…